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martes, 11 de enero de 2011

The last one!

Y hasta aquí llegó el Canon.
Ciertamente un blog tiene sus pausas, también sus inicios, reinicios, fuerzas, no-fuerzas...y sólo un final.
Hay proyectos más importantes que alcanzar.
Buena onda por los cuates que pasaron por aquí, pero para llegar al nirvana hace falta dejar de renacer (arayar) y sufrir (desfogar), ...y una guitarra.
Co-í-den-se.

miércoles, 30 de junio de 2010

DOS

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De Rosario Tijeras:
-Rosario, yo era capaz de ir tras de tí hasta el mismo infierno
-Yo.... yo.... (voz desesperada) quería seguirte al cielo- responde Rosario con los ojos inconsolables para siempre.
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-0-

También te besaría un día de santo y otro de diablo: yo soy tu purgatorio y tu mi tentación.
Tú el manantial del desierto...yo tu cuerpo que acariciar en la noche.

Traerte, soltarte... dejarte morir en mí.

Tomarte por asalto en la locura del mes de abril.
Hacerte un personaje de mis historias, aquel místico de capa,
aquella que no es boca ni tampoco espada...
una maga de Cortázar. Un cortazar que ama.

Perderte en mis letras, en mis manos.
¡Que Girondo te llore 3 veces por los codos!.
Y te amen sin lenguas de odio y con caderas de fuego...de amor.

Ándate tres veces de mi vida, y vuelve una sóla.
Ámame en la cara de otros, pero nunca sin mí en tu alcoba.
Que te cuenten mil historias los viajeros,
pero que sea el cruel adiós, el destierro de todos ellos.

Vendrás con la luz de luna en los dedos,
yo con historias de aquellas veces que, sin amor, me entregaron un cuerpo.
Darás fe de mi fortaleza en un grito de vértigo,
de esos que sólo logras cuando te penetran desde dentro.

Y verás que sos un animal perdido
en las delicias de un jardín que para tí, no tiene olvido.
Habré sabido obedecer a tus mandatos...
pero ha llegado la hora de partir y atar todos los pasados:
no hay en mí más que un par de zapatos,
dos libros,
talvÉS un saco.

Que seas tú quien se embarque
tras la huella del barco,
que aún no siendo tan joven...
no nos dejó
(punto)

martes, 9 de septiembre de 2008

Otra vez

La pesadilla que me persigue. Otra vez me levanté a las 3 de la mañana con desaire y con la cabeza tan llena de situaciones inverosímiles; pero qué tan no ciertas son? recuerdo que no llegué a un lugar y que de la bruma salió una voz que decía que la noche caería nuevamente. Otra vez la misma situación de angustia en la que duele el tiempo y abrir los ojos para descubrir que todavía no es la mañana.
Esa única angustia que puede sentir quien tiene la cabeza recostada en la almohada y que sus ojos son los únicos que intentan entender lo que acabó de pasar sin poder mover un sólo músculo... sin que el cuerpo obedezca la orden de pararse. Luego ya amanece, luego ya se siente débil. Luego ya es temprano y no importa si todavía duermes; ya tengo una excusa para hablarte sin sentir que invado el santo sueño: el sol. Pero dónde estabas cuando no amanece tan pronto y aún cuando la montaña salió por tu balcón. Dónde.
La apariencia no es sincera