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miércoles, 18 de enero de 2012

Bambino: por ti y por nosotros

"Aquella noche prendía el aire como un desgarro, aquel "tablao" se encendía con tan sólo tú mirarlo.
Cerró una ovación de flores, encarnadas y bermejas, y hasta joyas arrojaban mientras brindaban desde una mesa como quien sin tener nada entre jaleos su aliento deja. Y el sol se hundía en su letargo, y la noche despertaba: yo era un chiquillo y, sin embargo, mi corazón retumbaba cuando Bambino cantaba la rumba del sabor amargo.

Si pudiera convertirse en un regalo el amor escogería la forma de una joya o de una flor. No busques nada más bello: no existe. No tengas duda, pues las cosas más hermosas son para siempre o apenas duran...pues las cosas más hermosas son para siempre o apenas duran. Y el sol se hundía en su letargo, y la noche despertaba: yo era un chiquillo y, sin embargo, mi corazón retumbaba cuando Bambino cantaba la rumba del sabor amargo.

Y aquella noche, que el duende lo invocó un ángel gitano, se hizo cielo el infierno y al tocar por arrebato lo efímero con lo eterno, entre palmas, se rozaron. Y el sol se hundía en su letargo, y la noche despertaba, yo era un chiquillo y, sin embargo, mi corazón retumbaba cuando Bambino cantaba la rumba del sabor amargo.

De tan a gusto que bebo, de tanto apurar el vaso. De tan a gusto que bebo: de dar los tragos tan largos, termino bebiendo el poso y se me queda un sabor amargo." NV

jueves, 5 de enero de 2012

Intenciones de nuevo año

Lectura:
- 3 novelas
- 3 cuentos
- 2 académicos
- 3 ciencia ficción
Escritura:
- el libro que desde el 2008 está en pausa
Audiovisual:
- asistir al menos a 30 funciones de Nawi y a la mitad de los festivales
Personal:
- cerrar círculos de forma definitiva
- 2 buenos amigos nuevos
- amar y ser amado
- asistir/llamar a/en todos los cumpleaños familiares
- ir al cine 1 vez cada 3 meses con los chamos
- pasar el cumpleaños en París (o el verano)
- tomar más vino que cerveza
- comprar un tocadiscos o componer el maltrecho
- llevar una agenda y archivar todos los gastos
- ponerme al día con la ley tributaria
- ordenar las etiquetas de este y los demás blogs
- tomar más fotografías "artísticas"
- ordenar y forrar el album de recortes 2011 y 2012
Laboral:
- terminar el año con los objetivos plantados
- encontrar un sucesor y renunciar a fin de año para un nuevo proyecto
Profesional:
- darle vida a la ecoescuela (personería jurídica, documentación de los procesos, organización)
- buscar la maestría, validando el título primero, en lo posible a miles de kilómetros de aquí
- empezar a estudiar el arte de dar masajes (ojo!)
Espiritual:
- sabiduría y meditación (hacer yoga)
- dejar los vicios de forma intermitente pero rigurosa
- decir/intentar-decir la verdad el 80% de veces (contabilizar o documentar los éxitos y fracasos para determinar el porcentaje real)

Eso.

martes, 11 de enero de 2011

The last one!

Y hasta aquí llegó el Canon.
Ciertamente un blog tiene sus pausas, también sus inicios, reinicios, fuerzas, no-fuerzas...y sólo un final.
Hay proyectos más importantes que alcanzar.
Buena onda por los cuates que pasaron por aquí, pero para llegar al nirvana hace falta dejar de renacer (arayar) y sufrir (desfogar), ...y una guitarra.
Co-í-den-se.

martes, 6 de julio de 2010

He visto mi vida pasar

Medio somnoliento pelo el plátano más amarillo que vea de reojo. Intento no olvidar la fórmula ancestral que básicamente se resume en una pizca de esto o de aquello, y casi todos los ingredientes terminan con "al gusto". Como buen ecuatoriano, prendo la licuadora a velocidad media, con la firme convicción de que así durará 30 años. Al mismo tiempo preparo los sánduches de queso en el microondas manabita. Ya cuando todo está en su sitio (el queso entre dos rodajas integrales de pan, el batido en cada taza y el jugo servido) espero sentado acostado sobre la mesa de metal y cierro los ojos...

Y estás tú, el día que subimos a tu apartamento. Tardaste 5 minutos en preparar dos tazas de café pasado. Era todo un laberint tu hogar, desde miles de libros abiertos en páginas gastadas de tanto subrayar, un vaso de cristal verde lleno hasta la mitad de vino, dos trozos de carbón con el que pintas ese cuadro que nunca terminas, y diciéndome que te ayude a mover el único mueble donde reposa, noches enteras, tu violín.

Me hablas de futuros cercanos y sensaciones etéreas que mueven mis músculos con sólo imaginarlas. El único foco intermitente muere repentinamente y tú, que no has logrado instalarte del todo en un mes, sientes el mismo pánico que yo, las sombras apoderándose de tu cuerpo y el vértigo ineludible porque no puedes protegerte en las vislumbraciones de tu mundo burbuja, ni yo en los discos que ando a cargar por si todo sale mal: no hay luz.

Tropiezo con tus botas, tocas mi ombligo por descuido y tu mano ha alcanzado el resto del cartón de vino que ayer abriste sola, cuando quedamos por teléfono en que iría a tu casa luego del trabajo...lo abriste como celebrando que no iría armado, o que tu no sellarías tu trinchera. Soy tu enigma y la escencia de la duda maldita. Tu mi artista, equilibrista, la nariz de payaso en la más femenina lencería con encajes.

El corazón taquicárdico, la vista un poco nublosa...los labios húmedos.

¿pero que es eso?, un olor a quemado..............PAF!

Despierto más cansado que antes a sacar los panes quemados del microondas. Y baja ella, mi elección segura, a quejarse por el olor.

Le contesto que me he quedado dormido (sonrisa de medio lado).

miércoles, 30 de junio de 2010

DOS

######
De Rosario Tijeras:
-Rosario, yo era capaz de ir tras de tí hasta el mismo infierno
-Yo.... yo.... (voz desesperada) quería seguirte al cielo- responde Rosario con los ojos inconsolables para siempre.
######

-0-

También te besaría un día de santo y otro de diablo: yo soy tu purgatorio y tu mi tentación.
Tú el manantial del desierto...yo tu cuerpo que acariciar en la noche.

Traerte, soltarte... dejarte morir en mí.

Tomarte por asalto en la locura del mes de abril.
Hacerte un personaje de mis historias, aquel místico de capa,
aquella que no es boca ni tampoco espada...
una maga de Cortázar. Un cortazar que ama.

Perderte en mis letras, en mis manos.
¡Que Girondo te llore 3 veces por los codos!.
Y te amen sin lenguas de odio y con caderas de fuego...de amor.

Ándate tres veces de mi vida, y vuelve una sóla.
Ámame en la cara de otros, pero nunca sin mí en tu alcoba.
Que te cuenten mil historias los viajeros,
pero que sea el cruel adiós, el destierro de todos ellos.

Vendrás con la luz de luna en los dedos,
yo con historias de aquellas veces que, sin amor, me entregaron un cuerpo.
Darás fe de mi fortaleza en un grito de vértigo,
de esos que sólo logras cuando te penetran desde dentro.

Y verás que sos un animal perdido
en las delicias de un jardín que para tí, no tiene olvido.
Habré sabido obedecer a tus mandatos...
pero ha llegado la hora de partir y atar todos los pasados:
no hay en mí más que un par de zapatos,
dos libros,
talvÉS un saco.

Que seas tú quien se embarque
tras la huella del barco,
que aún no siendo tan joven...
no nos dejó
(punto)

lunes, 28 de junio de 2010

Contra la pared

Hay cosas que tienen que suceder.
Tu vida se ha caracterizado siempre por llevarte lejos de la gente. Una vez estuve en tu habitación por coincidencia, tal y como acontece con los amigos a los que a uno no le causan temor ni otro sentimiento potencialmente nocivo como el amor; estuve como uno de tus amigos más íntimos a pesar que no hacía ni 4 meses que te conocía. En fin, me admiró tu colección de muñecas, tus libros de Naturales y la tele roja clásica encima del escritorio. Pasaron los años y en el transcurso algo nos sucedió...

La frecuencia de vernos era la misma, unas 6 que 8 veces por año, y vernos con locura nunca era prioridad...mas bien la cordialidad ha sido bilateral y constante en nuestro trato, aunque siempre que me despedía nos dábamos ese beso ambiguo...ese beso que sólo lo das a tu pareja cuando caminas a su lado y está distraída, ese beso con el que saludas a esas personas que te topas en la calle y que en algún punto de tus días fueron presente en tu pasado, ese beso de ganas escondidas y a veces hormonalmente racionalizada...............ese beso de labios completos en la mejilla ajena.

La última vez que te vi me buscaste incesantemente toda la noche para celebrar tus gracias. Y cuando éramos parte de un círculo de conversación de más de 4, te acomodabas alado mío y me abrazabas periódicamente, como a un saco: pidiendo algo de calor. Al terminar la 3ra copa y cuando el reloj marcó la hora de partida, partimos con el resto de norteños...pero tú y yo éramos las dos últimas paradas.

No se qué me sucedió. Ni a ti tampoco. Reíamos luego de dejar a la última amistad, y en un semáforo callamos pero instintivamente cruzamos la línea la amistad y del coqueteo oculto, y nos inventamos otros dos personajes que jugaban con fuego.

Por una vez en la vida y sin decir o preguntarte nada antes, doblamos en la esquina que nos llevaba a un motel. Me preguntaste que a donde te llevaba, te respondí con los ojos, y asentiste con las manos en mi brazo. Entramos, seguíamos riendo,...subimos, reíamos todavía, abrimos, ya callados,...cerré la puerta, te tomé de la mano y de repente éramos dos seres con la respiración y la amistad arrítmica...y contra la pared.

Fue como una montaña rusa de 30, 40 o 60 minutos. Me susurraste "hace tanto que deseaba esto contigo", al mismo tiempo que dejabas tus 8 marcas en mi espalda y empañabas los vidrios y mis ojos.

Te vi parada, de frente, sin luz...te vi la nuca... pero hubo algo que nunca ví antes: un tatuaje. Me hiciste parte de tu secreto. Nuestra amistad siempre ha sido sincera...pero tenías un secreto que lo guardaste muy bien y del cual nunca habías hablado, un secreto que pocos conocemos.

Fue tan intenso, que ahora pienso en ello, se me va la media sonrisa y tiemblo un poco.

No he sido tan expontáneo en mucho tiempo...

Pese a nuestros presentes...no siento culpa ni arrepentimiento. No sé porqué. "Ojos que no ven, corazón que no siente". O mas bien: corazón que no siente, ojos que nunca van a ver...

Al salir, ya entraba el alba por oriente. Te acompañé a casa y volví a la mía.
Vaya que dormí con más vida.

domingo, 27 de junio de 2010

Teleférico

El reloj marca las 5:45 mientras aguardo en la parada de bus antes de la Atahualpa; además, hace diez minutos que no acabo de decidir si prendo o no el cigarrillo porque no entiendo qué es lo que va a pasar entre nosotros. Vértigo.

Llegas con un poco de retraso, con tus mismas dos manos, un par de audífonos colgando hacia tus oídos, y ese color color intenso en tus labios. Me saludas con media sonrisa, suficiente para no alterar tu actitud de chica tímida y malvada. Me has traído uno más de tus escritos en un papel a cuadros.

Te he contado las curvas de tu cara, mientras hablaba de los rasgos no tan interesantes de mi vida en los últimos meses...preguntando con cautela sobre tu pasado aún gris para mi lógica. Ha llegado el bus y he tenido que guardar tu toca discos en mi mochila porque no logré cambiar el compacto a tiempo. Y este bus pasa cada 45 minutos.

Ya en el camino, la luz de la tarde nos abandona...el bus sólo transporta 2 pasajeros y escucho en tus ojos cuánto late tu corazón. Dejamos de hablar y te miro, me he demorado y tus labios intensos y tibios han terminado en los míos haciendo muda la ciudad y sus ruiditos.

Al bajar en la parada del estacionamiento, nos hemos visto solos nuevamente tras la partida del bus, pero nuestros miedos decidieron por nosotros y para cuando tomamos conciencia de que el bus partió, ya hemos comprado los boletos, conversando mucho de literatura muerta en Holanda y términos Nosferatos...sólo que ahora sonreímos un poco más

La puerta de la cabina se cierra abruptamente, y las geometrías terrestres se pierden en la altura. Es impactante la ciudad cuando se está prendiendo la noche, al igual que las lomas de oriente...y has elegido sentarte alado mío. Al mismo tiempo que quiero contarte sobre la loma de Guápulo, te has encajado bajo mi hombro, respirandome donde inicia el cuello, besándome en silencio y prometiendo con las manos. No se cuánto dura la subida a la estación de los 4800 mtrs, pero me ha parecido un parpadeo.

Fue mi primera vez, no recuerdo claramente los detalles geográficos..ni de la ciudad, y ya no tanto de los tuyos....lo único que recuerdo siempre es cómo tus dientes mordían tu labio inferior. Esa boca. Esa boca que nunca volví a ver, ni en tí ni en nadie. Nunca tendré ante mi unos labios así.